
El Arboreto de El Carambolo se crea con el fin primordial de estabilizar los terrenos que constituyen el borde de la ladera del Cerro de El Carambolo y para proteger el depósito de cabecera que sirve agua potable a Sevilla y pueblos de su zona de influencia. Estos terrenos, estaban inicialmente destinados a la ubicación de un segundo depósito, pero su marcada inestabilidad geológica, desaconsejaron su construcción, sustituyendo este uso por la realización de plantaciones.
Por otra parte, esta zona verde contribuye a suavizar el impacto visual, ocultando las instalaciones de la Estación de Tratamiento de Agua Potable de El Carambolo, y recuperando ambientalmente parte de la cornisa del Aljarafe, cuya situación estaba, desde el punto de vista ecológico, muy degradada.
Tampoco es desdeñable la privilegiada situación de esta instalación en la cornisa del Cerro de El Carambolo, dominando la capital sevillana y la vega del Guadalquivir, por lo que, en la ordenación de las especies presentes, se ha tenido especial cuidado en conservar la visión de las espléndidas perspectivas que se dominan desde sus plazas.
Desde su inauguración, cumple también un papel educativo, desarrollando o permitiendo actividades formativas, desde los niveles elementales hasta la enseñanza universitaria, incluso proyectándose hacia la sociedad en un sentido más amplio y proporcionando al gran público, al aficionado, al profesional, al botánico y al jardinero un enclave de interés.
Tampoco es desdeñable la privilegiada situación de esta instalación en la cornisa del Cerro de El Carambolo, dominando la capital sevillana y la vega del Guadalquivir, por lo que, en la ordenación de las especies presentes, se ha tenido especial cuidado en conservar la visión de las espléndidas perspectivas que se dominan desde sus plazas.